Son patentados, por lo que su uso y sus semillas dependen directamente de la empresa que lleve a cabo la alteración genética, dejando al agricultor en manos de los caprichos de los laboratorios, enterrando el procedimiento milenario de guardar las mejores semillas para las cosechas siguientes.
Es un desafío comenzar a trabajar desde este espacio, así que te invito
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